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Un proyecto de la Universidade de Vigo investiga los compuestos bioactivos de las algas para elaborar alimentos funcionales

Diferentes tipos de algas como las carrapicho, musgo de Irlanda, pistilata, percebe y bifurcaria, abundantes en la costa de Loiba, forman parte de un proyecto de investigación de la conservera Mar de Ardora, con sede en Ortigueira e integrada en la sociedad Algamar, y la Universidade de Vigo. El objetivo del proyecto, denominado “Neurofoods”, es identificar y extraer los compuestos beneficiosos para la salud que ya sabemos que poseen las algas, y que se están utilizando en la industria farmacéutica o cosmética, y elaborar alimentos funcionales. Estos productos son muy beneficiosos para la salud y reducen el riesgo de sufrir enfermedades.

Esta investigación está subvencionada por la Axencia Galega de Innovación (GAIN) y la Consellería de Economía, Emprego e Industria. También colaboran la Universidade de Santiago de Compostela, el centro de biotecnología Hifas da Terra, Cuevas y Cía S. A., y la Fundación Foltra.

Por el momento se han recolectado muestras de 13 especies de algas, procedentes de poblaciones naturales del litoral gallego, entre ellas las cinco mencionadas de Loiba. La selección se ha ralizado a partir de un estudio bibliográfico sobre las especies de las que se conocía su naturaleza bioactiva. A medida que avance el estudio se elegirán los tipos de algas más idóneos, reduciendo el número de especies. Para los experimentos se utiliza este producto en diferentes formatos y para extraer los compuestos bioactivos utilizan también técnicas variadas, desde maceraciones a otras no convencionales, como altas presiones, microondas, ultrasonidos o fluidos supercríticos.

En el laboratorio se caracterizan, identifican, separan y purifican los compuestos de mayor actividad biológica relacionados con el desarrollo, la potenciación, la protección y la preservación neurocognitiva. Después tendrán que estudiar la actividad biológica dentro de un organismo para incorporar finalmente esos compuestos en un alimento, «el neurofood con capacidad funcional».

Los miembros del proyecto destacan la dificultad del paso final porque los productos elaborados no solo tienen que tener gran calidad nutricional sino que ser atractivos y gustar al público.

Fuente: La Voz de Galicia

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Proyecto financiado por el Ministerio de Educación en el marco del programa Campus de Excelencia Internacional y por el Ministerio de Economía y Competitividad, dentro del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica.

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